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El caos es tierra fértil para que nazcan cosas nuevas

  • Foto del escritor: Guillermo Rivera
    Guillermo Rivera
  • 24 may 2021
  • 2 Min. de lectura

Si me preguntarán cuál es el poder del caos o del desorden en nuestra vida diría que incluso el más pequeño acto puede tener grandes consecuencias, y normalmente son impredecibles. Saber que un pequeño aleteo de mariposa puede concluir con un terremoto del otro lado del mundo suena descabellado pero es realmente probable.


La formulación de toda esta teoría resulta incluso aterradora si nos paramos a pensar por un momento que en nuestra vida influyen un número inmenso de variables sobre las que no tenemos control alguno. Por lo tanto, pienso que es inútil esforzarse en tener tu vida controlada al 100%, pues ese control es totalmente inexistente.

Creo firmemente que la incertidumbre es un enorme motor en nuestra vida, y lejos de inquietar o resultar incómoda puede ayudarnos a no dar nada por sentado, a vivir la vida siendo conscientes que lo que hoy es cierto, mañana puede dejar de serlo, y que resulta mucho más interesante tener siempre más preguntas que respuesta. Dejarnos llevar por lo que la vida ofrece a cada momento teniendo la capacidad de reinventarnos y adaptarnos continuamente a los cambios y dejarnos disfrutar y fluir el momento.


Ahora, donde unos ven problemas otros ven oportunidades, todo depende en la forma en que veamos la situación. El mismo caos se presentará de maneras muy impredecibles, si no me creen, aquí les va un ejemplo: José Manuel Marín Rodriguez, trabajaba en el trazado de una autopista en España hasta que hubo un desprendimiento de tierra que le llevó por delante y le dejó parapléjico de las piernas y necesitar de una silla de ruedas para moverse.


José aceptó el caos, el poco control de la situación que ocasionó quedara con una discapacidad para el resto de su vida, pero, dentro de ese caos descubrió la manera de ponerle orden a lo que sucedía a partir de ese momento. La calma y el optimismo le ayudó a encontrar una pasión que probablemente no hubieras descubierto sin el accidente, el tiro con arco lo llevó a representar a su país en cinco juegos paralímpicos.

Aceptar el caos como la forma elemental del funcionamiento del universo es aprender que nunca puedes afirmar que serás la misma persona que ayer, que puede suceder un accidente y ya no tengas las mismas capacidades que tienes hoy el resto de tu vida, que probablemente no compartas toda tu vida con la misma persona pues no puedes saber cuando terminará el amor entre ambos. Aceptar el caos es comprender que no existe un trabajo “seguro”, y que precisamente el trabajo más seguro es aquel que depende de tus decisiones y no las de los demás. Aceptar el caos es permitir que la incertidumbre entre a formar parte de tu vida, dejándote siempre la duda de si mañana seguirás en este mundo, haciéndote partícipe del inmenso privilegio de estar vivos y del valor que tiene el aquí y el ahora.


Hay una frase que me gusta mucho de Enrique Tierno Galván y dice así: "Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad".


Así que, al igual que José, usa el caos como tierra fértil para que nazcan cosas mejores.




Buen inicio de semana, gente.

 
 
 

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