top of page

Desarrolla más debilidades que fortalezas.

  • Foto del escritor: Guillermo Rivera
    Guillermo Rivera
  • 26 abr 2021
  • 2 Min. de lectura

La idea de ser "débil" siempre se ha observado como algo malo o carente de sentido; quién quisiera equivocarse y mostrarse vulnerable ante alguna situación. Sin embargo, hace poco llegué a ver que las fortalezas y las debilidades no son tan distintas. Piénsalo así, tus mayores debilidades se encuentran paralelo a tus mayores fortalezas. La importancia de no enfocarnos en los errores al igual que las victorias resulta natural. Cuando te equivocas, no agradeces ese error, lo escondes y quieres que el menor número de personas lo noten. Pero, al crear ese sesgo natural, pasas por alto tus debilidades o las famosas áreas de oportunidad, no les das el peso necesario y el reconocimiento que requieren, a lo que casi siempre termina como un quiebre interno durísimo de vencer.


Lo que sucede después de este famoso bajón emocional y cómo actuamos es el primer paso para nuestro objetivo. Pensémoslo así, las personas exitosas cambian en formas que les permiten continuar aprovechando sus fortalezas mientras compensan sus debilidades. Sencillito, trabaja tus fortalezas pero trabaja el doble tus debilidades.

Al poco tiempo que lo hagas te darás cuenta que sus beneficiosos inician cuando los reconoces e incluso aceptas que son parte de ti. Empujar tus límites, salir de la zona de confort y afrontarnos a esas situaciones en las cuales no sabes qué sucederá, ocasionará una implosión interna "controlada" que dolerá bastante pero que crecerás en proporción de lo que aprendas de ella. Habrá momentos que pensarás que has fallado, pero eso no será cierto a menos que te rindas. Lo creas o no, tu dolor se desvanecerá y tendrá muchas otras oportunidades por delante, aunque es posible que no las vea en ese momento. Lo más importante que puedes hacer es recopilar las lecciones que estos fracasos brindan, ser humilde y tener una mentalidad abierta para aumentar tus posibilidades de éxito.


No olvides en ser lo suficientemente curioso como para querer entender la manera en que otras personas visualizan la vida y puedas verlo tú. Si quitas esa barrera y cambias tu forma de observar y reestructuras tu pensamiento sustituyendo esta idea de, yo sé que es verdad por un, cómo sé que estoy en lo correcto, te darás cuenta lo interesante e invaluable que es el criterio de otras personas, su forma de observar la situación con otros ojos y lo que te aportará a ti cuando estés enfrentando un problema.


Por último, no olvides encontrar ese punto medio entre tus habilidades y debilidades, si no lo has hecho, deberías tomarte un par de minutos en analizar estos aspectos de tu vida. Piensa en esto, cuando a un escalador le faltan 500 metros para llegar a la cima, puede hacer dos cosas, la primera, mirar lo que le falta y comenzar a sentir que no lo logrará o, la segunda, mirar lo que ya escaló y cobrar ánimo para ir por lo que falta. En conclusión, reconoce tus fortalezas para transformarlas en la motivación necesaria y de ahí corregir tus debilidades. No te quedes en el primer paso y ya.


Buen inicio de semana, gente.

 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post
bottom of page