El flojo trabaja menos
- Guillermo Rivera

- 30 nov 2020
- 2 Min. de lectura
Los mexicanos somos una cultura que tiene muchos dichos y frases que funcionan como grandes enseñanzas, lecciones y en ocasiones como formas de llamadas de atención, en especial hay uno que me encanta. Mi mamá desde que tenía conciencia, o sea no mucho, siempre me decía, el flojo trabaja doble y, estoy muy seguro que tú también lo has oido en alguna ocasión mientras tratas de estirarte a recoger algo por no pararte y que termina en la caída de un vaso de agua y ahora no sólo te paraste a conectar el cable, sino por un trapeador, a secar, cuidar que no se moje tu celular o esas cosas que son horribles.
Pero, durante estos días aprendí que yo soy un huevón, que realmente me considero una persona sumamente floja a la hora de hacer las cosas. Tal vez piensen que por qué digo esto y que a qué viene esto, tal vez me preguntes cómo cambiarlo y cómo tú puedes modificar esa actitud en algunas cosas. Es muy simple y es cuestión de perspectiva, de cómo veas las cosas y cómo las hagas.

Hoy te quiero presentar un término acuñado por mí, patentado y certificado como único e irreversible, el del perfecto huevón, esa persona que le da flojera dedicarle más tiempo a las cosas de lo que ameritan y, que prefiere hacerlo una sola vez pero bien, que es sumamente dedicado y enfocado en cada cosa porque la neta que flojera tener que hacerlo más de una ocasión. Que si tu jefe te pide un reporte y lo vas postergando y lo dejas al final, que si te da hueva ir a la tienda ahorita y que si te da hueva ir al gym, pues por qué no mejor comienzas viéndolo desde otra perspectiva más simplista, más cómoda y proactiva.
Entiendo que la palabra huevón o flojo suena un tanto mala o hasta mediocre si lo tomamos como lo dicen los papás y mamás, sin embargo, yo llevo tiempo siendo así, decidido a terminar las cosas una vez que las comienzo y si no dando las gracias y dejando el proyecto para no quedar del todo mal, dejando las cosas claras y concisas de dónde estoy y hacía dónde voy.
He tratado de implementar a mi día a día esta mentalidad; el decirme huevón para en una sola ocasión terminar este blog, leerlo y que quede bien, dedicarle mi total atención evita que en un futuro tenga más errores. Ojo, esos siempre vendrán pero depende cómo lo veas y qué tanto aprendas.
En conclusión, la siguiente vez que comiences algo, piensa la flojera que te dará hacerlo dos o tres veces dado que no lo hiciste bien desde la primera. Reafirma que eres un perfecto huevón por que no quieres terminar un trabajo en tres días y mal hecho a dedicarle un par de horas y que quede excelente.
Gente, buen inicio de semana.




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