top of page

Encierra tus emociones para ser feliz

  • Foto del escritor: Guillermo Rivera
    Guillermo Rivera
  • 1 feb 2021
  • 3 Min. de lectura

Hace poco hablaba con una pareja de amigos que acaban de mudarse juntos y celebrábamos el nuevo hogar que están formando. Durante ese día salieron una serie de temas interesantes y uno de ellos fue el que más me llamó la atención, el miedo que existe en la actualidad por tener una pareja o compromiso de cualquier índole con otro ser humano. Es decir, el dejarnos llevar por nuestras emociones y sentir.


Al pasar unas cuantas copas de vino, llegamos a una conclusión increíble, que hoy cada vez somos menos vulnerables, que la sociedad misma desde nuestros primeros días nos enseña a temer al dolor, a evitarlo y hasta cierto punto lo caracterizamos como algo bueno, atractivo y en ocasiones maduro.

Sin embargo, si dejamos que nuestras emociones estén presenten dentro de nosotros se lograrán cosas increíbles, sino, pregúntenle a uno de los genios de la historia de la humanidad cómo fue que logró sobreponerse a situaciones adversas en las cuales tuvo que demostrar que era vulnerable, dejar a un lado el temor al fracaso y al dolor.


Thomas Alva Edison fue un gran inventor y una de las mentes más brillantes de nuestros tiempos, pero él, al igual que muchos de nosotros, regresaba de la escuela llorando; su profesor le había calificado de alumno “estéril e improductivo”. Quién diría que al afrontarse a ese momento y dejar que las emociones fluyeran encontraría la manera de desarrollar la primera cadena de producción industrial y patentar más de 1.000 inventos. Un punto de quiebre sentimental y vulnerable puede ser el inicio de una historia de éxitos.


El hecho de ser una mente brillante en áreas más analíticas no es suficientes para lograr el éxito en la vida, la parte emocional debe desarrollarse al mismo nivel. Lo más impresionante, es que según estudios sobre psicología del éxito, éste vendría determinado en un 80% por factores como el origen social, una dosis de suerte y por manejo inteligente de las emociones propias y ajenas.


La emociones son indispensables para nuestro éxito y, el negarlas y guardarlas, nos hace caminar ciegos por la vida y en ocasiones nos hace sentir vacíos. Históricamente, en nuestra cultura se ha tratado a la emoción de una forma represiva o demostración de debilidad, siendo así que, a la mayoría de las personas nos cuesta reconocer qué sentimos, qué sienten los demás y, peor aún, tener apertura a expresar lo que nos pasa.


La palabra emoción viene del término latín "emovere", que significa moverse hacia afuera. Lo cual nos sugiere que las emociones deben ser el principal motor para despertarnos todos los días y seguir nuestras metas. Las personas inteligentes emocionalmente, utilizan la energía que desencadena ese sentimiento para crecer y cambiar situaciones malas por buenas.


Ahora, si quieres abrirte emocionalmente, no olvides que la emoción principal con la que tenemos que trabajar y con la única que podemos hacerlo, es con la nuestra. Antes de buscar críticas o excusas para no abrirte con los demás, pregúntate tú cómo estás en esa área; si queremos que alguien cambie su actitud o su emoción, debemos tomar conciencia de qué estamos sintiendo porque eso es lo que irradiamos y es a lo que la otra persona responderá.


Las emociones del otro son el claro reflejo de las tuyas, así que trabaja en ti y nunca olvides ser el cambio que quieras ver en el mundo.


Buen inicio de semana, gente y te quiero, a pesar de no conocerte.

 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post
bottom of page