top of page

Febrero y los propósitos de año nuevo que no cumplí.

  • Foto del escritor: Guillermo Rivera
    Guillermo Rivera
  • 17 feb 2020
  • 3 Min. de lectura

No sé si les ha pasado que comienzan el año con un cierto número de propósitos el cual decimos que este año si haremos y namás no. Bueno, yo soy uno de los tantos que casi siempre, por no decir siempre rompe sus propósitos al menos a la segunda semana de enero. Sin embargo, desde el 2019 las cosas han venido cambiando de a poco y quiero compartirles qué es lo que me ha funcionado, que no y qué es lo que más me ha costado uno y la mitad del otro.


Respecto a lo que he hecho y ha funcionado, es no contar el tiempo por años, sino simplemente vivo el día a día teniendo siempre en mente que cualquier decisión que tome hoy, estará enfocada en lo que quiero mañana y me acerque un poco más a la meta. Es decir, si deseas tener ese abdomen de lavadero que todos queremos y no de lavadora que muchos tenemos, piensa que hoy, la decisión que tomes respecto a qué comer será enfocada en ese lavadero. Has el intento un día, deja de pensar si esta semana comerás bien, o este mes, o todo este año; una vez que lo rompas el martes te dejarás ir como en tobogán y te sentirás hasta decepcionado.

Aprendamos a apreciar el ahora, disfrutemos cada momento del día pensando en que si estamos más cerca de lo que queremos ser mañana y no esperemos el qué pasará. Es válido querer comerte algo con tus amigos, es decir, un día de helado en lugar de comerte uno grande doble bañado en chocolate, sí, los pinches amo esos helados, pídete uno sin azúcar y pequeño, lo disfrutas y no te alejas tanto de tu meta.


Ahora bien, lo que no me ha funcionado y lo trabajo día a día, es el buscar siempre exigirme al máximo y ponerme expectativas muy altas de mí cuando realmente sé que me cuestan cumplirlas y es probable que las rompa. Sí, muchos dirán que suena como perdedor y mediocre, pero la mente hay que entrenarla y no perdamos de vista eso. Seamos sinceros, si te dedicas de lleno al deporte y/o actividades físicas, está bien, exígete y no falles, todo requiere disciplina pero, no es lo que quiero decirles.


Retomando los fracasos, un ejemplo claro sería cuando siempre me digo, este año voy a ser muy healthy porque dejaré de tomar, comeré bien y haré ejercicio diario, la realidad es que hay ocasiones que termino tomando como albañil en el día de la santa cruz, como como becerro encaminado para el matadero y me quedo en cama en lugar de ir al gym. Amigos, desde hace poco dejé de ponerme metas que nunca haría, sino comencé tomando otro tipo de decisiones que sé que si puedo cumplir. Veamos la diferencia de pensamiento: okey, hoy no fui al gym pero hago ejercicio en casa unos 15 min, en lugar de romper la dieta y atascarme, procuro no quedarme con antojos y seguir comiendo bien. Pequeños cambios hacen la diferencia, inténtelo.


Otro de mis propósitos es leer más, estoy seguro que a muchos les cuesta esto, me incluyo, pero lo que me ha funcionado es comenzar leyendo dos, tres o cuatro páginas diarias, no me mortifico end decir, debo de leer 10 para terminar 12 libros al años, mejor creo ese hábito de leer diario, después vemos la cantidad. Qué he logrado con esto, que al final de mi día me siento bien conmigo. Recuerden, no se decepcionen a si mismos, confíen en que lo lograrán y háganlo con cualquier objetivo que tengan en mente.


Por último, espero que sean de los que fracasan y no cumplieron sus propósitos de este 2020 hasta ahora pero que no se rinden. Tienen muchos días por delante por triunfar e intentarlo siempre. Como dijo un grande: "Somos lo que hacemos repetidamente. La EXCELENCIA, entonces, no es un acto; es un hábito" Ahora que saben cuántas veces he fracasado en mis propósitos yo, les deseo que lo hagan una y otra vez, encuentren la forma y no paren de hacerlo. Mientras más veces lo vuelvan a intentar más cerca estarán de lograrlo. Motívense a sí mismos todos los días y después nos preocupamos por el mañana.


 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post
bottom of page