top of page

Mi relación tóxica conmigo mismo.

  • Foto del escritor: Guillermo Rivera
    Guillermo Rivera
  • 3 feb 2020
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 8 feb 2021

¿Alguna vez te has preguntado cómo es tu relación contigo? La semana pasada les escribí un poco respecto a los pensamiento que tengo todos los días a todas horas. Ahora les quiero hablar de otro tema que espero les guste, o no, como saben, sólo quiero compartirles un poco de mí.

Estoy seguro que más de uno de ustedes vivió la separación de sus papas, lo viví y la neta está de la chingada, pero lo peor no es pasarlo, sino el cuándo, por ejemplo, yo tenía 14 años y comenzaba mi época de adolescente joven y estúpido, (no digo que aún no lo sea pero si creo que mucho menos). Mis papás se divorciaron y pensaba que no debía meterme ni importarme su relación, decía que al final seguirían siendo mi mamá y papá pasara lo que pasara y yo estaría bien, la realidad es que fue un gran error.


Hace unos años decidí responsabilizarme un poco respecto de lo que me pasó y pasaba, después de preguntarme si había tomado la decisión adecuada llegué a la conclusión de que al chile no.


Hoy puedo decir que al alejarme no logré entender cómo terminar una situación similar o mejor dicho cerrar un ciclo, sí, he sido de los que se rapan cuando esto pasa, pero creo que más bien no comprendí lo importante de responsabilizarme y aceptar lo que pasó, aprender a no ser tóxico por no sabes terminar algo y reflejarlo con mis amigos y parejas.


Es por eso que quiero decir que no hay nada mejor que aceptar lo que nos pasa, El típico "no mames que eso me está pasando, hasta el "jaja, que cagado, eso ya me pasó". Aceptar es lo más complicado del mundo, si no, no habría gente diciendo: "wey, yo quiero ser como ellos y actuar como ellos, se ven muy felices", pero lo ideal es ser tu mismo, olvidarte de qué hicieron los demás o qué no hicieron que te afectó o no, simplemente asimilar la situación y no culpar a nadie.


Entendamos que para aprender a amar, es necesario aceptar, digerir y dejar ir. Si queremos aprender a convivir con más gente con el cabrón que es una patada en los h*evos y nos caga, hay que aceptarnos y aceptar que también tenemos un carácter de la chingada y que todos los demás lo tienen y amémoslos porque sí. No busquemos razones para odiar, pelear o querer, amemos y ya, porque sólo así nos querremos a nosotros y seremos felices.


Les dejo una frase de un autor que me gustó mucho y espero este segundo blog no los haya aburrido, o sí, realmente no importa, lo que importa es que los quiero y escribiéndoles es como lo demuestro.


«El amor es un desafío constante; no un lugar de reposo, sino un moverse, crecer, trabajar juntos; que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos.»

-Erich Fromm-

 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post
bottom of page