Nunca serás único, todos somos del montón.
- Guillermo Rivera

- 7 sept 2020
- 2 Min. de lectura
Te has puesto a pensar si realmente tienes pensamientos únicos, si los representas con tus actos y formas de pensar defendiéndolos en público o, en ocasiones usas una máscara para poder embonar en este mundo llamado tierra. Tal vez esto puede sonar mal o un tanto tenebroso pero todos tenemos máscaras, hasta yo tengo una en este momento mientras escribo y eso no está mal; somos parte de un todo.
Esta teoría de la cual todos formamos parte me causa mucho conflicto mental porque sí existe la necesidad de la gente por querer ser única, por buscar ser excepcional e inigualable y me hace reflexionar si es realmente necesario querer llevarnos a ese nivel. Justo investigaba este tema cuando me topé con un loco llamado Carl Gustav Jung y su teoría llamada las cuatro máscaras.

Seguro dirás, bueno wey, de qué va, pues trata que durante toda nuestra vida intentamos ser individuos únicos e independientes, pero una parte de nuestra memoria la compartimos con toda la humanidad. No importa a qué credo o a qué cultura se pertenezca: todos buscamos ideales similares.
Jung decía que la sociedad es la que se encarga de concretar cómo estos ideales van a manifestarse en el día a día. Por ejemplo, hoy el ideal de belleza consiste en tener un cuerpo escultural, mientras que hace miles de años las imágenes de las diosas eran de personas corpulentas, nada parecido a lo que hoy buscamos.
Quisiera preguntarte si sabes cuáles son los ideales a nivel sociedad hoy, acaso será el de tener el mejor cuerpo, el de ser espiritualmente estables e iluminados, el de tener dinero y una vida llena de lujos o, el de una vida perfecta sin cometer ningún error y si son realmente los nuestros, los que como seres únicos tomamos en cuenta en nuestro cotidianidad.
Si para lograr ser como soy y quiero ser, en algún momento debemos formar parte del sistema, aprender a jugarlo a nuestro favor y cuando esto pase será más fácil comenzar a poner tus reglas, a decidir si quieres seguir jugando más tiempo o te sales, a saber qué tipo de partida dentro del campo quieres tener y disfrutar siendo uno mismo.
Con esto no quiero decir que todos somos iguales en todo, es verdad que hay cosas que nos hacen seres "únicos", pero al final y al cabo somos seres humanos que nos gusta relacionarnos con la gente y ahí es donde debemos tener un punto en común con la otra persona. Así que, si te gusta decir que eres único, que no habrá nadie como tú, lamento decirte que no es verdad, al final siempre querrás que la gente piense como tú, lo padre, es hacer a nuestra única vida de la forma y camino que queremos.
Tú decides cuándo y cómo vivir, tú decides si quieres que tu historia y el texto de tu vida sea único, con ideales similares a otras grandes personas que lograron vivir de la manera que tú quieres. Vive y deja vivir, al único que debe importarle tu vida es a ti sin querer ser único, sólo siendo tú.
Buen inicio de semana gente.




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