top of page

Una se vuelve feminista con su propia historia por Valentina Cuenca

  • Foto del escritor: Guillermo Rivera
    Guillermo Rivera
  • 8 mar 2021
  • 2 Min. de lectura

Amiga, hoy en el día de la mujer te escribo a ti, abrazándote fuerte porque sé que todas hemos sufrido los estragos de la desigualdad patriarcal.


Hoy no es un día para celebrar, es un día de conmemoración de todas las mujeres que han luchado por tener los derechos que hoy en día gozamos. Esas mujeres fregonas que pensaron en nosotras sin conocernos.


Reflexionemos cuántos derechos tenemos hoy gracias a aquellas que alzaron la voz por nosotras. Estamos en la cuarta ola del feminismo y sé que todas podemos luchar por conseguir esta paridad de género. Porque fuera de identificarte como feminista, en el fondo buscas lo mismo. Justicia.


Buscas que el acoso no sea normalizado, acabar con la brecha salarial, poder salir a las calles sin miedo, tener la seguridad que regresarás a salvo a tu casa, subirte a un taxi sin terror a ser violada, poderte poner esa falda sin escuchar “piropos”. Buscas vivir, no sobrevivir.

Hoy quiero hablar contigo; mi amiga a la que violentaron, a la que agredieron, la que ha callado el abuso por años, tú a la que le creíste y por amor te cegó, la que a parte de su jornada laboral tiene que cumplir con la jornada de quehaceres domésticos y jornada afectiva. A ti mujer, que no puedes habitar las calles y espacio público de la misma manera que los hombres.


Por lo que hoy, te invito a alzar la voz, a denunciar las injusticias, no calles más, que aquí tienes a tus amigas respaldándote, creyéndote y amándote. No estás sola, estás contigo misma y con nosotras.


Te invito a ser la mujer que alza la voz desde su trinchera, la que lucha por erradicar las injusticias. Piensa que lo que hacemos hoy, marcará la pauta para las mujeres del futuro, para que no haya ni una desaparecida, ni una mujer violentada, ni una mujer aguantando acoso laboral, ni una más.


Sé la mujer que necesitaste de niña. Sé la mujer que denuncia, que apoya y que cree. Usa ese coraje que has sentido cada vez que te han acosado en la calle, cada vez que te han hecho sentir que por ser mujer no puedes o no mereces, úsalo como gasolina para que este cambio sea posible.


Te quiero, te abrazo y alzo la voz por ti,

Valentina

 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post
bottom of page