Vivir con miedo es lo de hoy.
- Guillermo Rivera
- 16 mar 2020
- 3 Min. de lectura
Se han puesto a pensar lo limitados que nosotros mismos nos convertimos y las increíbles cosas que dejamos que no sucedan. Cuántos momentos y nuevas anécdotas no hemos hecho por el maldito miedo.
Pero qué es esto, qué es esta sensación que nos impide seguir, vivir, crecer y más. Entendamos que el miedo se define como una “sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario”. El Dr. en psicología Karl Albrecht menciona que algunos de nuestros miedos, tienen un valor de supervivencia básica. Otros son reflejos que pueden ser debilitados o reaprendidos y es justo el segundo del que les quiero echar un choro hoy.

Obvio no es como que si estás en una balacera salgas caminando con tu refresco en mano y diciendo, el miedo me hace lo que el viento a Juarez y no me va a impedir chingarme esos taquitos de carnitas.
Me refiero a que el miedo será nuestro fiel compañero de toda la vida, ósea nuestro pequeño grillo que nos dice, eh wey, como que te está dando miedo hablarle a esa chava, estás re feo cabrón, no te hará caso, mejor date la vuelta o has como que no existe.
Pero realmente lo importante es que superemos cuatro miedos que de acuerdo a la fundación memiana de méxico, dirigida y administrada por su servilleta, nos harán disfrutar más el momento y la vida, o no, solo comparto lo que pienso y trato de poner en práctica en mi vida.
1.Miedo a la muerte. Esta sensación de fin, de vacío, de ya no más, de incertidumbre y desconocimiento que a todos nos ha pasado en algún momento. Sepamos que lo único que queda es aprender a vivir con ello, ser realistas y aceptarla, porque lo único que tenemos seguro es eso, la muerte. Vivamos cada momento pensando que mañana se morirán, o al rato o justo ahora, así he aprendido a valorar casi todo el tiempo de lo que hago y no trato de pensar en el si me caerán mal o no esos tacos. Me los chuto.
2. Miedo a no ser libres. Este me causa conflicto; el no poder moverte, paralizante, la sensación que te congelas es lo más horrible del mundo y te sientes impotente. Venga, a quién le gustaría estar encerrado toda su vida. Yo lo que hice fue no quedarme atrapado, decidir estar en constante movimiento porque eso es la vida, moverte, seguir para delante y no parar. Viajen, es el mejor consejo y, porque no hacerlo con cuates, es mejor y más barato.
3. Miedo a la soledad. El sentirte solo es de mis favoritos porque es del que más se aprende, mis mejores pensamientos (la neta en su mayoría son tonterías), salieron y salen de momentos en los que estaba y estoy solo, caminando, escuchando música y aguantarme a mi mismo, porque cómo soportarás a los demás si no lo haces contigo. Traten de correr un día sin audífonos, no sean como yo y báñense sin música, verán y recordarán lo estresante y un tanto perturban que puede llegar a ser el silencia. Al final comenzarán a pensar más cosas y algo bueno saldrá de ahí.
4. Prejuicios y ego. El pensar que nos humillaremos, que haremos el oso y seremos juzgados por los demás cuando en realidad es por nosotros mismos, es un error muy común. Ojo, para mí es de los más difíciles; debemos enfrentarnos a la persona que nos impedirá hacerlo, que nos hará sentirnos humillados, sí, tunas verdes (tu mismo). La vida es tan corta que es mejor decir, pues sí, hice el oso pero me divertí, disfruté, reí y sobre todo enfrenté este miedo. No se juzguen a sí mismos, no lograrán nada más que sentirse mal y perderán muchos momentos.
Cualquiera de estos cuatro miedos impiden llegar lejos, nos limitan en cuanto a seguridad en nosotros mismos y en lo que queremos hacer. Aceptemos el miedo, no lo vean como enemigo, véanlo como una parte de ustedes que los acompañará, de hecho es su otra mitad, su mitad más consciente y madura que debe existir, pero no olviden a la otra, es más divertida, esa otra les dará hambre, los dará incertidumbre para querer más. Lo más perfecto es encontrar un balance, encuentren ese miedo con el cual les hará no hacer las cosas al ahí se va, las no doy todo porque seguro no ganaré. Creanme, siempre se gana y se gana más perdiendo.




Comentarios